ACEITE DE OLIVA Y FRUTOS SECOS CONTRA LA PÉRDIDA DE MEMORIA

Aceite de oliva y frutos secos

Un estudio muestra que, añadidos a la dieta mediterránea, estos productos preservan la función cognitiva en personas mayores sanas

Los beneficios de la alimentación sana frente a los infartos o los ictus son conocidos, y las evidencias científicas al respecto son cada vez más contundentes. El mayor trabajo realizado en España sobre esta cuestión, el llamado Predimed, con datos de 7.500 personas, observó en 2013 que cuando la dieta mediterránea (ya de por sí protectora) se reforzaba con aceite de oliva virgen extra (no sirve el refinado) o frutos secos, disminuía el riesgo de sufrir accidentes cerebrales hasta un 30%.

En 2015, los mismos autores del trabajo anterior, dirigidos por Emilio Ros, del Institut d’Investigacions Biomediques August Pi i Sunyer, del Hospital Clínic de Barcelona, han centrado el foco en otro aspecto: la función cognitiva entre las personas mayores (67 años de media de edad). Y ha observado que el mismo régimen alimenticio enriquecido con aceite o nueces también previene o retrasa la pérdida de facultades mentales asociadas al envejecimiento en población sana.

Al término del estudio, los investigadores advirtieron que las personas que tomaron la dieta mediterránea reforzada con suplementos tenían una capacidad cognitiva mejor que el grupo de control, que había sufrido mayores pérdidas en la función cerebral. Los que consumieron frutos secos preservaron mejor la memoria (una de las pruebas para medirla consistía en memorizar siete palabras y recordarlas al cabo de tres minutos). Entre los que tomaron aceite de oliva, las ventajas se relacionaron con la función ejecutiva (entre otros aspectos, eran más rápidos a la hora de unir con un trazo 12 números puestos al azar sobre un papel). Esta mejora de la función cognitiva es independiente de variables como la edad o el sexo (de los 447 voluntarios, 223 eran mujeres) de los participantes.

La investigación subraya que los resultados son aplicables a la población sana, como estrategia preventiva, pero nunca como un tratamiento para frenar los efectos de un proceso de demencia cuando ya ha comenzado a manifestar sus síntomas.

Los efectos beneficiosos probablemente se deban a la gran cantidad de agentes antiinflamatorios y antioxidantes de estos productos. El aceite de virgen extra “puro zumo de oliva”, es muy rico en polifenoles. Algo parecido, en cuanto a sus propiedades, sucede con las nueces, que son el segundo alimento vegetal con mayor poder antioxidante, por detrás del escaramujo, el fruto de un tipo de rosal salvaje.

 

Fuente: El País. Ver artículo completo.

Compartir en:Email this to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+
Tags: , ,
0